Día Mundial de la Salud 2020. Un día más para aportar en un contexto de crisis

En 1948, la Asamblea Mundial de la Salud proclamó el 7 de abril como Día Mundial de la Salud, año en el que se fundó la Organización Mundial de la Salud (OMS) con la intención de concienciar y coordinar esfuerzos frente a enfermedades mortales mundiales. Esta organización ha desarrollado diversas campañas para fomentar una sanidad que llegue a todos, en busca de una cobertura sanitaria universal. Sin embargo, esto sigue siendo uno de las mayores retos de la humanidad, donde muchas personas siguen sin tener acceso a una atención sanitaria de calidad o garantía de recibir siquiera dicha atención. 

Este año, el contexto de crisis que se vive a nivel mundial por la pandemia de coronavirus ha forzado un paréntesis en las vidas de millones de personas, sustituyendo bruscamente una cotidianidad por otra. En este sentido, este paréntesis no impide que aquellas personas más alejadas de situaciones de riesgo o de vulnerabilidad puedan aportar su granito de arena.

Esta crisis es una oportunidad para que reforcemos el tejido social de nuestras sociedades a través de la empatía, de la solidaridad y del respeto. De concienciarse de que esta crisis surge en un sistema viciado de desigualdades e injusticias, donde muchas personas se encuentran en diversas situaciones de vulnerabilidad. Esto no sólo acentúa la necesidad de un compromiso tanto individual como social, sino que también debería hacernos reflexionar sobre el papel de los servicios públicos como sanidad o educación para cerrar brechas entre unos y otros. 

Es también una oportunidad para cambiar los tiempos de nuestro día a día, de dar paz al cuerpo y a la mente, y de buscar el cambio en las «pequeñas cosas».  Tenemos la tecnología para llevar nuestros mensajes fuera de nuestras casas a través de las redes sociales y otras plataformas online de comunicación. Sin embargo, también se nos presenta la oportunidad de impulsar y promover procesos de transformación social y hábitos que fortalezcan una cultura democrática entre y desde nuestros entornos más cercanos.