Alfabetización socioecológica para la Justicia Social

Cualquier espacio que se plantee como objetivo reflexionar sobre qué educación necesitamos hoy para construir sociedades más justas desde una perspectiva social, debe tener como prioridad innegociable la alfabetización socioecológica de nuestras sociedades y sus habitantes. Un objetivo básico que la educación en su sentido más amplio –desde la paideia democrática que se fragua en los espacios políticos y sociales hasta los currículos de los centros educativos a todos los niveles- debe satisfacer es proporcionar una formación básica sobre el funcionamiento real de la vida humana en Gaia. Frente al oscurantismo del economicismo que pretende que es posible un crecimiento infinito en un planeta finito, es necesario contraatacar con una formación interdisciplinar que, partiendo de la termodinámica y la biología, nos permita comprender la naturaleza de nuestra interacción con el planeta. Y, a partir de ahí, trabajar en una aproximación humanista que reflexione sobre el modo de construir modos de vida que hagan compatible el límite que impone ese marco con la construcción de vidas deseables en sociedades justas y democráticas.

Una formación que en absoluto se limite a lo meramente “teórico”, sino que comprenda que, tan importante como cambiar nuestros imaginarios en la dirección de una Nueva Cultura de la Tierra, es apropiarnos de conocimientos prácticos y materiales que nos permitan rearticular un modo de vida que pueda evitar las consecuencias más nocivas de la producción industrial y capitalista de las sociedades contemporáneas. Además, como un paso previo a lo anterior, una educación ecológicamente consciente tiene que tomar con determinación bajo su responsabilidad la visibilización e ilustración del escenario de emergencia contemporáneo y la crítica y denuncia de las dinámicas responsables del mismo. Todo lo anterior constituiría el corazón del trabajo de esta línea de trabajo en el contexto de la Cátedra.